Si eres independiente, consultor o emprendedor, seguramente has cerrado trabajos por teléfono o por correo. Es un acto de confianza, pero cuando nada queda por escrito los malentendidos se convierten en conflictos. Qué regula un contrato de prestación de servicios y por qué protege a las dos partes.
Un acto de confianza... hasta que algo sale mal
Si eres independiente, consultor o emprendedor en Chile, seguramente alguna vez has cerrado un trabajo a través de una llamada telefónica, una videollamada o un correo. Es un acto de confianza. Pero, en la realidad, nos vamos encontrando con situaciones que pueden convertirse en conflictos no por un acto de mala fe, sino porque nada se dejó por escrito.
¿El cliente pidió "un ajuste más" que en verdad es un proyecto nuevo? ¿El pago era contra entrega o a 30 días? ¿El diseño terminado es tuyo o del cliente? Sin contrato, cada parte recuerda la versión que más le conviene.
Qué deja claro un contrato de prestación de servicios
Para tener las cosas claras, un contrato de prestación de servicios permite acordar entre el prestador y quien lo contrata reglas precisas sobre:
- Los servicios contratados y sus alcances: qué está incluido y, tan importante como eso, qué no lo está.
- El plazo: fechas de entrega, duración del encargo y qué pasa si se atrasa una parte.
- Los honorarios y la forma de pago: monto, moneda, anticipos, pagos por etapa y qué boleta se emite.
- Responsabilidades y obligaciones de cada parte durante el encargo.
- Propiedad intelectual: quién queda como titular de lo que se crea (diseños, código, textos, marcas).
- Confidencialidad: qué información no puede divulgarse ni usarse fuera del encargo.
Protege a las dos partes, no solo a una
Un contrato de prestación de servicios no solo beneficia al prestador: también otorga certeza a quien contrata. El cliente sabe exactamente qué recibirá, cuándo y a qué precio; el prestador sabe que su trabajo y sus pagos están respaldados.
Firmar es profesionalizar lo que hacemos
Firmar un contrato no es un gesto de desconfianza: es profesionalizar lo que hacemos y tener la tranquilidad de estar protegidos jurídicamente, con límites claros y cláusulas predefinidas para nuestro trabajo.
En ContratosLab puedes generar tu contrato de prestación de servicios en minutos, con un formulario guiado, cláusulas redactadas por abogadas (incluyendo propiedad intelectual y confidencialidad si las necesitas) y firma electrónica incluida.
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