Fiestas Patrias, vacaciones de invierno, verano en el lago: el arriendo por temporada mueve millones y casi siempre se pacta por WhatsApp. Qué debe decir el contrato para proteger al dueño y al arrendatario.
Por qué el arriendo de temporada es distinto
Es un arriendo de plazo corto y fijo, amoblado, con fecha de entrada y salida. La Ley 18.101 excluye expresamente los arriendos amoblados de temporada de varias de sus reglas, así que el contrato manda más que nunca: lo que no quede escrito, no existe.
Las cláusulas que no pueden faltar
- Fechas y horas exactas de entrada y salida.
- Precio total y forma de pago: reserva, saldo y qué pasa si el arrendatario cancela.
- Garantía: monto, en qué casos se descuenta y plazo de devolución.
- Inventario: lista de muebles y estado del inmueble (fotos anexas valen oro).
- Número máximo de ocupantes y reglas de la casa (mascotas, fiestas, ruido).
- Servicios incluidos: luz, agua, gas, leña, internet.
El error clásico: arrendar por chat
Capturas de WhatsApp y una transferencia no definen garantía, ocupantes ni daños. Cuando algo sale mal (y en temporada alta, algo siempre puede salir mal), ninguna de las partes tiene a qué aferrarse. Un contrato simple de dos páginas, firmado electrónicamente antes de la entrega de llaves, resuelve todo eso en 10 minutos.
ContratosLab lo calcula y genera automáticamente conforme a la ley chilena. Gratis, sin registro.
Crear mi contrato de temporada